Testigos del Amor de Dios — Los Hispanos en la vida pública y profesional

Diácono Cristóbal Gutiérrez

Este artículo es parte de una serie enfocada en diferentes áreas ministeriales. Los artículos son presentados bajo la perspectiva del proceso del V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina.

Los Hispanos o Latinos, no solo en lo que respecta a lo meramente religioso pero también en el entorno de la vida pública y profesional tienen bastante que ofrecer. Obviamente existen variadas áreas de la vida pública y profesional en que los hispanos ya aportan y enriquecen la cultura; sin embargo, yo aquí y por este medio hoy, me enfocaré un momento en un área específica y esa es la de los restaurantes.

Una de las principales profesiones que siempre me sorprende por su potencial es la de los restauranteros. Primeramente felicito aquellos hermanos restauranteros exitosos y dedicados a esta profesión culinaria y que comparten con otros un poquito de lo mucho que los hispanos podemos ofrecer. La interacción que seguido se da entre estos hermanos restauranteros y personas estadounidenses y de otras nacionalidades de distintas profesiones y que constantemente llegan como comensales es importantísima. Importante porque estos hermanos hispanos que laboran en restaurantes, con frecuencia son el puente o el rostro de lo bueno que representa parte de nuestra cultura latinoamericana. Nosotros los hispanos tenemos nuestro propio e irremplazable ‘sazón’ respecto a las relaciones humanas. Regularmente los gerentes y dueños, pero incluso los demás que trabajan como meseros o cantineros saben y hablan ya algo de inglés, y ese trato, esa relación de servicio amable alrededor de la mesa es una llave al progreso. El oficio mismo por la interacción humana y carisma amable de servicio que se requiere lo exige.

El trabajo de restaurante sí, es exigente y podría decirse que hasta esclavizante pero con bastante potencial de beneficio tanto a la Iglesia, como la sociedad, nuestra cultura y la relación entre personas. Considero que aun incluso de parte de aquellos que estamos más entrados en la labor pastoral, como que nos ha faltado conectar mejor con muchos gerentes y dueños de restaurantes quienes pudieran convertirse en grandes aliados y apoyo en cuanto a nuestros esfuerzo de evangelización. Aquí convendría y ayudaría un repaso y vistazo al pasaje del evangelio donde Jesús deja las noventa y nueve ovejas y va en busca de la oveja perdida.

Una de las cosas que como Iglesia en los Estados Unidos y en especial de aquellos que laboramos en la pastoral, es que deberíamos reconocer y no ser ciegos a esta periferia. Aplaudo aquellas parroquias, aquellos sacerdotes misioneros que han aceptado el reto pastoral al descubrir la necesidad de llevar a Jesucristo a los hermanos que laboran en restaurantes. Eso implica sí, desvelos, sacrificio y espíritu de entrega desde luego y no cualquiera; muchas veces tratando de buscar el tiempo a destiempo para celebrarles la Santa Misa ya sea tarde por la noche o muy temprano por las mañanas.

Imagínense cuanto más efectivo se podría ser en la evangelización si como Iglesia contáramos más con el compromiso de mucho de nuestros hermanos que laboran en esta área. Tomará tiempo de ir poco a poco sentirnos animados a alcanzar estas periferias. Pidámosle al Señor y a nuestra Madre Santísima la Virgen de Guadalupe, que nos haga valientes y que respondamos al reto pastoral que nos ofrece el V Encuentro de volvernos mejores Discípulos Misioneros, Testigos del Amor de Dios.

Diácono Cristóbal Gutiérrez es Director de la Oficina de Ministerio Hispano/Latino de la Diócesis de Owensboro.

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