Esperanza en El Señor —El Arzobispo Kelly y las provincias

Este viernes, 14 de diciembre, marcará el primer aniversario del fallecimiento de nuestro querido arzobispo Kelly. Esta edición de The Record provee cobertura de la especial exhibición histórica en el Patterson History Center (en frente de la catedral). Un agradecimiento especial a nuestro archivista arquidiocesano Fr. Dale Cieslik, y a aquellos que le ayudaron.

Al prepararme a celebrar la Misa del mediodía en la Catedral el 14 de diciembre, recuerdo mi amistad, admiración y gratitud por el arzobispo Kelly. Extraño mucho su presencia y sus consejos.
Unos pocos meses después de su muerte, Norma Merick preguntó si quería leer las cartas que él escribió a su madre durante el período de 30 años desde el tiempo que el dejó su hogar hasta el tiempo en que su madre se unió con él a vivir en Louisville. Norma, fiel a él y a tantos mas incluyéndome a mí por más de tres décadas, acomodó sus cartas en dos recopiladores  grandes, incluyendo la primera del tiempo cuando era un joven novicio Dominico. Parece ser que su madre fue muy diligente al guardar esas cartas, las cuales son ahora parte permanente de los archivos arquidiocesanos.

Por supuesto, yo estaba feliz con la oportunidad de leer estas cartas y con los dos álbumes grandes, pasé una de las tardes más encantadoras y profundamente conmovedoras — como por cuatro horas ¬— que he pasado en mucho tiempo. Las cartas cuentan sobre una persona a quien la gente de la Arquidiócesis de Louisville llegó a conocer y a querer al servir como líder y amigo por más de un cuarto de siglo. Al leer las cartas, descubrí al hombre que todos conocemos: un hombre de gran encanto y humor, y un hombre de gran inteligencia y de una profunda y humilde fe. Es muy bueno recordar al arzobispo Thomas Cajetan Kelly al acercarse el primer aniversario de su fallecimiento y a celebrar la Sagrada Eucaristía el viernes, tanto orando por el eterno descanso de su alma y orando en gratitud por su gran obsequio entre nosotros, un legado que vive.

Es una coincidencia que además este es el tiempo del 75 aniversario que la Diócesis de Louisville se convirtió en Arquidiócesis y el aniversario de que la Provincia de Louisville fue establecida. Este evento canónico coincidió con el establecimiento de la Diócesis de Owensboro. El obispo Medley, junto con el obispo emérito John McRaith y los feligreses de Owensboro, tuvieron una celebración maravillosa el sábado pasado. Felicitamos a nuestros vecinos en el oeste y nos unimos a ellos en dar alabanzas a Dios. ¡Bendito es el nombre de Dios!

Es difícil de creer que hay tantas celebraciones que involucran las siete diócesis que forman la Provincia de Louisville. Claro, todavía estamos disfrutando de la celebración del bicentenario de Bardstown, ahora Louisville, que se formó en una diócesis. ¿Quién podría olvidar la Misa en el Slugar Field y la otra en frente de la Basílica de St. Joseph Proto-Catedral? La maravillosa bienvenida nacional dada a nuestro Santo Padre en Washington, D.C. y en New York al recordar el establecimiento de Baltimore como Arquidiócesis y en 1808 la formación de las Diócesis de Bardstown, Boston, New York y Philadelphia fueron también memorables.

Para completar el listado de celebraciones, el próximo año, ¡Los aniversarios son  Nashville que cumplirá 175, Covington 160, Lexington y Knoxsville marcarán su aniversario de plata (25)  y apenas hace un año Memphis fue 40!

Algunos han preguntado qué es exactamente una provincia. El Canon 431 lo dice bien: “Para promover una acción pastoral común en varias diócesis vecinas, según las circunstancias de las personas y de los lugares, y para que se fomenten de manera más adecuada las recíprocas relaciones entre los Obispos diocesanos, las Iglesias particulares se agruparán en provincias eclesiásticas delimitadas territorialmente” (Traducción del Código de Derecho Canónico del sitio web del Vaticano). La sede de una provincia — en el caso de Kentucky y Tennessee, Louisville —es llamada una Arquidiócesis y el Arzobispo es llamado canónicamente como el Metropolitano (Antes de ser una Arquidiócesis en 1937, la ciudad sede era Cincinnati y anteriormente, Baltimore).

Cuando yo fui nombrado Arzobispo en el 2007, recuerdo preguntándole al arzobispo Kelly exactamente qué significa ser un arzobispo o metropolitano de una provincia de varias diócesis. En su estilo único que describí anteriormente como encantador, humorístico, inteligente, humilde y fiel, rápidamente respondió “¡Significa que debes mantener la unidad entre los obispos y las diócesis sin meterte en el camino!”

Que el arzobispo Kelly descanse en paz eterna y que la Iglesia a través de la Provincia de Louisville, guiada hábilmente por él por 25 años, prospere y crezca. El tiempo bendito de Adviento, ese tiempo de esperanza y anticipación, ¡Es un gran tiempo para dar gracias!

Arzobispo Joseph E. Kurtz

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