CIUDAD DEL VATICANO (OSV News) — El Papa León XIV ha renovado su sincero llamamiento a “que se llegue sin demora a un alto el fuego” en la guerra de Rusia contra Ucrania y ha instado de nuevo a “que se refuerce el diálogo para abrir el camino a la paz”.
“La paz no puede posponerse”, dijo el Papa al final del Ángelus del 22 de febrero en la Plaza de San Pedro. “Es una necesidad urgente, que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables. … Que callen las armas, que cesen los bombardeos”.
El reiterado llamamiento del Santo Padre a la paz se produjo dos días antes del cuarto aniversario del inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Iniciada en 2014, la guerra de Rusia contra Ucrania se aceleró con la invasión del 24 de febrero de 2022.
Los últimos ataques de Rusia se han centrado especialmente en las infraestructuras civiles y los sistemas energéticos en pleno invierno, lo que ha agravado la crisis humanitaria del país.
“Han pasado cuatro años desde el inicio de la guerra contra Ucrania”, dijo el Papa León. “Mi corazón sigue la dramática situación que todos tenemos ante nuestros ojos: ¡cuántas víctimas, cuántas vidas y familias destrozadas, cuánta destrucción, cuánto sufrimiento indecible!”
“En verdad, toda guerra es una herida infligida a la familia humana: deja tras de sí muerte, devastación y un rastro de dolor que marca a generaciones”.
Según la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en
Ucrania, 2025 fue el año más mortífero para la población civil desde el inicio de la invasión a gran escala.
La ONU documentó al menos 2.514 civiles muertos y más de 12.000 heridos, lo que supone un aumento del 31% con respecto a 2024 y aproximadamente un 70% más que en 2023. Las cifras solo incluyen las víctimas confirmadas en las zonas controladas por el Gobierno ucraniano, lo que significa que las cifras totales probablemente sean más elevadas.
Desde febrero de 2022, se ha confirmado la muerte de más de 14.500 civiles, entre ellos 745 niños, y decenas de miles más han resultado heridos. Las organizaciones humanitarias están intensificando sus esfuerzos para satisfacer unas necesidades sin precedentes.
Según la ONU, se estima que 10,8 millones de personas en todo el país, incluidos los desplazados internos y los residentes afectados por la guerra que permanecen en sus comunidades, necesitarán ayuda humanitaria este año.
“Invito a todos a unirse en la oración por el martirizado pueblo ucraniano y por todos los que sufren a causa de esta guerra y de todos los conflictos en el mundo, para que brille en nuestros días el tan esperado don de la paz”, dijo el Papa León.
El pasado mes de diciembre, el Papa se reunió con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en la villa papal de Castel Gandolfo, al sureste de Roma. Durante la reunión a puerta cerrada, el pontífice reiteró la importancia de los esfuerzos diplomáticos en curso y discutió la cuestión de los prisioneros de guerra y el regreso de los niños ucranianos a sus familias.
“Durante la cordial conversación, que se centró en la guerra en Ucrania, el Santo Padre reiteró la necesidad de continuar el diálogo y renovó su urgente deseo de que las iniciativas diplomáticas en curso puedan conducir a una paz justa y duradera”, dijo la oficina de prensa del Vaticano en un comunicado publicado tras la reunión del 9 de diciembre.
