Vida en Cristo – Planificación natural de la familia

Un matrimonio exitoso depende de la ayuda constante de Dios, especialmente por la oración diaria y los sacramentos. También es necesario proteger el matrimonio de elementos perjudiciales que a veces la sociedad promueve como normales o aun necesarios para un matrimonio, tal como la esterilización y los anticonceptivos.

A pesar de la oposición enorme de la sociedad, la Iglesia siempre ha enseñado que el uso de los anticonceptivos contradice el amor. Desgraciadamente, las predicciones del Papa San Pablo VI en su encíclica Humanae Vitae en 1968 han resultado ser verdaderas: el aumento drástico de la infidelidad y el divorcio y una disminución general de la moralidad y del respeto para las mujeres.

Los anticonceptivos entrenan a una persona a considerar a otros como objetos para ser usados, sin responsabilidad, en vez de como personas para ser amadas. En el amor conyugal Dios misteriosamente une dos propósitos: el unitivo y el procreativo. Hay una conexión sagrada entre el amor y la creación de una nueva vida. Estos dos no se pueden separar deliberadamente sin dañar la relación de la pareja.

Sin embargo, cuando una pareja tiene una razón justificada para posponer el embarazo, puede aprovecharse del periodo infértil del ciclo de la mujer, absteniéndose durante el periodo fértil. En su diseño maravilloso, Dios incluyó este largo periodo infértil, y por la ciencia se puede saber exactamente cuando ocurre.

Así funciona la Planificación Natural de la Familia (PNF). No es el ritmo ni el método de calendario, métodos antiguos que no funcionaban para mujeres con ciclos irregulares. La PNF de hoy, en cambio, es tan eficaz y fiable que cualquier anticonceptivo. Se observan diariamente varias señales del cuerpo de la mujer que siempre preceden la fase fértil (como la temperatura basal y la textura del moco cervical), y estas observaciones se anotan en una gráfica o en un app en su celular para determinar en qué fase de su ciclo está.

Además de ser eficaz, hay muchísimas otras ventajas de la PNF. Primero, es segura. No hay ningún efecto secundario en la salud. También, al incluir estas observaciones, la pareja conoce mejor la salud de la mujer. Cuando hay cambios en su patrón normal, les alerta que puede haber algún problema de salud.

Asimismo, la PNF promueve matrimonios satisfechos. Los que usan la PNF casi nunca se divorcian. Su amor conyugal realmente expresa el regalo total del uno al otro, con un profundo respeto mutuo. También renueva la vida sexual. Disfrutan del regalo del amor conyugal más profundamente, como Dios lo diseñó. Adicionalmente, la disciplina y el dominio de sí que aprenden les ayuda en todas partes de sus vidas, incluso en la fidelidad. También se mejora la comunicación, ya que tienen que tomar una decisión juntos cada ciclo de la mujer.

Sobre todo, es moralmente aceptable. La pareja tiene paz de consciencia. No excluyen a Dios de su amor conyugal, el cual es algo sagrado en que Dios sí tiene un rol. Tampoco hay un obstáculo entre el hombre y la mujer que contradice su regalo de sí. Se dan totalmente, con la intimidad total que Dios diseñó para el matrimonio. Finalmente, la PNF no promueve una actitud antiniño, ni causa abortos de bebés recién concebidos, como hacen varios tipos de anticonceptivos.

Ya que hay tantas ventajas de la PNF, ¿por qué no aprovecharse de las oportunidades ofrecidas en nuestra Arquidiócesis para aprenderla? Fortalezcan sus matrimonios. Den un ejemplo del amor conyugal y del dominio de sí para sus hijos.

No tengan miedo. El papa Francisco indica en su exhortación apostólica Gaudete Et Exsultate #175 “Cuando escrutamos ante Dios los caminos de la vida, no hay espacios que queden excluidos. En todos los aspectos de la existencia podemos seguir creciendo y entregarle algo más a Dios, aun en aquellos donde experimentamos las dificultades más fuertes. Pero hace falta pedirle al Espíritu Santo que nos libere y que expulse ese miedo que nos lleva a vedarle su entrada en algunos aspectos de la propia vida. El que lo pide todo también lo da todo, y no quiere entrar en nosotros para mutilar o debilitar sino para plenificar…a vivir la misión a la cual nos ha llamado.”

Para más información, visite https://ccli.today/spanish y https://vimeo.com/173368374. Contacte a Eva González para aprender de las oportunidades ofrecidas en nuestra Arquidiócesis.

El padre Robert Barnell es pastor asociado de la parroquia St. Bartholomew.

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