Vida en Cristo — Mayor formación para líderes

Fr. Mike Tobin

Con entusiasmo, yo he asistido en varios momentos al proceso del V Encuentro. Vi con mis propios ojos a fieles sirviendo a nivel parroquial como a fieles trabajando por la iglesia a nivel diocesano. Ambos grupos comparten la fe y el deseo de servir como evangelizadores. Muchos de los fieles de las parroquias han tenido experiencias ricas de conversión. Recientemente en sus vidas, han sido participantes y líderes de retiros. Me encantó mucho ver pruebas de las experiencias del encuentro con el Señor de manera personal, leyendo la Biblia, la recepción del perdón cuando se confiesan, y aún más la amistad cristiana de los que asisten por meses en preparación.

Posteriormente, el fiel comienza su caminar con Dios, habrá decisiones que tomar.

“¿Yo creo en Jesucristo mi Señor, pero es esencial asistir a la misa dominical?” Según las Escrituras y las enseñanzas de la Iglesia, es un mandamiento.

“¿Si un fiel está casado por el civil, es esencial celebrar el sacramento del matrimonio?” Según la enseñanza de la Iglesia es un mandamiento. Muchos médicos comparten su opinión médica a las mujeres para controlar su fertilidad con métodos anticonceptivos artificiales. “¿Si yo creo en Dios, de que vale si yo estoy abierto al nacimiento de niños o no?” Según la enseñanza de la Iglesia, se debe estar abierto a transmitir la vida por la procreación sin uso de anticonceptivos artificiales. Hay métodos naturales que las parejas pueden usar para regular su fecundidad en acuerdo con la Iglesia.

“¿Quién es el jefe de la casa, en la familia?” Cuando damos Biblias a los fieles a leer y entender por ellos mismos, por ejemplo, la Carta a los Efesios (5:22-24) indica: “Esposas, sométanse a sus propios maridos, como al Señor. Porque el esposo es la cabeza de la esposa, así como Cristo es la cabeza de la iglesia, su cuerpo, y es él mismo su Salvador. Ahora bien, como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse en todo a sus esposos” (vea 1 Cor. 11:3, 1 Pedro 3:1, 1Tim 2:22).

En respuesta a esto, San Juan Pablo II escribió en su Carta Apostólica del 15 agosto 1988 Sobre la Dignidad Y la Vocación de la Mujer, dijo, “La unión matrimonial exige el respeto y el perfeccionamiento de la verdadera subjetividad personal de ambos. La mujer no puede convertirse en «objeto» de «dominio» y de «posesión» masculina” (Mulieris Dignatatem 10).

Estos ejemplos indicados muestran que la formación es esencial para el crecimiento de nuestros líderes. No es suficiente solo repetir mandamientos y reglas, aunque es responsable hacerlo. Como en el caso de Efesios, tenemos que introducir “la novedad” según San Juan Pablo II en nuestra comprensión de las Escrituras. Sin comprensión, los fieles inocentes pueden leer la Biblia y enseñar de manera rígida, es decir, literalmente sin considerar la mente de la iglesia, es decir, la ayuda del Espíritu Santo que mueve y guía la iglesia por siempre.

El padre Michael Tobin es párroco de las parroquias St. Rita y St. Luke en Louisville, KY.

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