Vida en Cristo — Las familias

Eva Gonzalez

La vida de las parejas en el matrimonio y en la vida en familia no son perfectas, existen altibajos que deben trabajarse día a día. El papa Francisco sugiere que se expresen las actitudes de “gracias”, “perdón” y “permiso”. Vale la pena analizar nuestro propio comportamiento y ver en qué partes puede mejorarse, es necesaria la voluntad de cada uno, una conversión continua, para así contribuir al bien común de la vida en pareja y de la familia.

Las familias son las células básicas de la sociedad, es necesario cuidarlas porque son vulnerables, frágiles que viven situaciones desafiantes y retos que les imposibilita realizarse plenamente. Entre las situaciones y retos que se observan hoy en día, indico solo algunos extractos mencionados en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia a continuación:

  • El creciente peligro que representa un individualismo exasperado que desvirtúa los vínculos familiares y acaba por considerar a cada componente de la familia como una isla (#33).
  • La velocidad con la que las personas pasan de una relación afectiva a otra. Creen que el amor, como en las redes sociales, se puede conectar o desconectar a gusto del consumidor e incluso bloquear rápidamente (#39).
  • El debilitamiento de la fe y de la práctica religiosa en algunas sociedades afecta a las familias y las deja más solas con sus dificultades (#43).
  • Los padres llegan a su casa cansados y sin ganas de conversar, en muchas familias ya ni siquiera existe el hábito de comer juntos, y crece una gran variedad de ofertas de distracción además de la adicción a la televisión. Esto dificulta la transmisión de la fe de padres a hijos (#50).

Es dentro de la familia donde los hijos experimentan el amor, la ternura y cuidado de los padres, como así mismo, la fe que les es transmitida. Los padres son los primeros educadores de la fe de sus hijos, es decir, sus catequistas. Y, es donde es importante mencionar que “la oración doméstica, la participación en la liturgia, y las prácticas de devoción populares y marianas, son medios eficaces de encuentro con Jesucristo y de evangelización de la familia” (La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo #87).

Las familias no están solas, es con la ayuda del Espíritu Santo que se logra caminar la jornada en la vida de las parejas y sus hijos en familia en camino a la santidad. ¡Que la Sagrada Familia de Nazareth sea una inspiración para todos a seguir!

Para ver el texto completo de la Exhortación Amoris Laetitia vayan al sitio web del vaticano e indiquen Amoris Laetitia en español o pueden acceder desde el sitio web del Ministerio Hispano en https://www.archlou.org/church-documents-documentos-de-la-iglesia/

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