Vaticano cierra museos, refuerza las medidas para detener la propagación del virus

El papa Francisco se reúne con los obispos franceses durante su visita “ad limina” al Vaticano el 9 de marzo de 2020. Debido a las preocupaciones sobre la propagación del coronavirus, los participantes en la audiencia con el papa se sentaron a un metro de distancia. (Foto CNS-Vatican Media)

Por Carol Glatz
Catholic News Service

CIUDAD DEL VATICANO — El Vaticano ha establecido nuevas medidas y cierres para ayudar a frenar la difusión del coronavirus.

Además de aconsejar a los empleados a trabajar desde casa si les es posible y de ofrecer permisos familiares para trabajadores que tienen a los niños en casa debido a cierres de escuelas, el papa Francisco también ha cerrado al público algunos acontecimientos que normalmente se llevan a cabo fuera y en vez se han transmitido por internet.

La audiencia general del papa del 11 de marzo, como el Ángelus del día 8, fue transmitida por Vatican News y YouTube “para evitar el riesgo de extender el COVID-19 (coronavirus) particularmente debido a las muchedumbres que se agolpan en los puntos de seguridad a la entrada de la plaza”, dijo el Vaticano en un comunicado del 7 de marzo.

El Vaticano también dijo que, hasta el 15 de marzo, las misas matutinas del papa en su residencia no estarían abiertas a visitantes, pero se mostrarían enteras por internet.

El gobierno italiano y los servicios de salud de la Ciudad del Vaticano han pedido a la gente de toda Italia que evite grandes concentraciones, especialmente en interiores, y que se mantengan a un metro de distancia de otros en público con la esperanza de frenar la difusión del virus.

De hecho, en fotos de la audiencia privada del papa el 9 de marzo con casi treinta obispos de Francia que estaban en Roma para su visita “ad limina”, los prelados estaban alejados unos de otros y del papa y la audiencia se llevó a cabo en una amplia sala con suelos de mármol, en lugar de la más pequeña biblioteca papal, que está alfombrada.

Siguiendo las directivas del gobierno italiano, el Vaticano anunció también el 8 de marzo que los museos vaticanos, la necrópolis bajo la Basílica de San Pedro y el museo de la villa papal de Castel Gandolfo permanecerían cerrados hasta el 3 de abril, para colaborar en reducir atracciones que a menudo congregan a un gran número de visitantes internacionales en lugares cerrados y muy concurridos

Las medidas intensificadas se hicieron públicas después de que el Vaticano informara el 6 de marzo de que su clínica de salud estaba temporalmente cerrada para desinfectar el área después de que una persona que acudió a la clínica diera resultados positivos del coronavirus.

Matteo Bruni, director de la oficina de prensa vaticana, dijo en un comunicado el 8 de marzo que la persona, cuyo nombre no se ha publicado, había ido a la clínica como parte de un examen médico de trabajo, y que cinco personas que habían estado en contacto con él habían sido puestas en cuarentena como medida de precaución.

La persona no era residente del Vaticano, ni empleado, pero había asistido a una importante conferencia a final de febrero patrocinada por la Academia Pontificia para la Vida. La academia lanzó un comunicado de prensa el 6 de marzo diciendo que había alertado a quienes tomaron parte en la conferencia sobre ética e inteligencia artificial. El papa no había asistido.

Basado en precauciones y protocolos según las normas de salud del gobierno italiano, el Vaticano publicó numerosas recomendaciones y medidas para todas las oficinas y entidades que son parte de la Curia Romana, la Santa Sede y el Estado de la Ciudad del Vaticano. El Vaticano publicó copias de estas provisiones el 8 de marzo.

Además de todos los protocolos de salud ya publicados, el departamento de salud e higiene del Vaticano recomendó a la gente no congregarse en áreas comunes, evitar el uso de elevadores a menos de impedimento físico, mantenerse a un metro de distancia de los demás en áreas cerradas, desinfectar frecuentemente áreas y objetos, evitar visitas de fuera, notificar a los directivos en caso de viajes a áreas de alto riesgo, y contactar a profesionales médicos por teléfono en caso de síntomas parecidos a la gripe.

El Vaticano también urgió a quienes están a cargo de oficinas vaticanas a considerar el impacto que las medidas de emergencia pudieran tener en los empleados y a ofrecer a su personal las siguientes opciones cuando fueran apropiadas o posibles: evitar que el personal trabaje horas extras o llamar a voluntarios o ayudantes externos; suspender nuevos contratos a menos que sean absolutamente necesarios; promover flexibilidad en los horarios laborales para los empleados que tienen hijos para que puedan pasar más tiempo con sus familias; promover el trabajo desde casa cuando sea posible; permitir provisiones de permisos familiares extra para empleados que lo soliciten y tengan niños de menos de 14 años que necesiten supervisión a causa de cierres de escuelas a nivel nacional.

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