Testigos Del Amor De Dios — Pastoral Escolar y Universitaria

Claudia H. Herrera-Montero, Ph.D

Este artículo es parte de una serie enfocada en diferentes áreas ministeriales. Los artículos son presentados bajo la perspectiva del proceso del V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina.

En estos tiempos de transición para la familia humana, el ser y participar como comunidad e Iglesia, nos llaman y motivan a una profunda reflexión. Escribir sobre la pastoral escolar y universitaria durante este tiempo, no solo en mi vida como discípula misionera, sino en la vida de la Iglesia, trae una gran esperanza y motivación. Durante mi jornada de experiencia en Pastoral Universitaria en el Sur de la Florida, he tenido la oportunidad y el privilegio de encontrarme con una comunidad diversa de jóvenes descendientes de América Latina y el Caribe. La mayoría de este grupo, han nacido o crecido en los Estados Unidos y evidentemente han afirmado ser la primera generación en su familia obteniendo un título Universitario. Este fenómeno local, se suma a la realidad demográfica y religiosa de la Iglesia Hispana-Latina en los Estados Unidos, la cual es visible en estudios nacionales. De acuerdo con los resultados de las Memorias y Conclusiones del V National Encuentro of Hispanic/Latino Ministry, alrededor del 18% de jóvenes adultos Hispanos/Latinos están completando un programa universitario de cuatro años. Así mismo, de acuerdo al documento de Boston College del 2016 “Catholic Schools in an Increasingly Hispanic Church” se estima que alrededor del 2% de estudiantes de educación preescolar, primaria y secundaria atienden a escuelas católicas y alrededor del 1.5% a otro tipo de escuela privada. A esto se suma el hecho de que aquellos niños que no tienen la oportunidad de acceder a educación privada y de calidad, por lo general tienen una menor posibilidad de ser aceptados en programas post-secundarios.

Pero que tiene que ver la realidad social con la pastoral escolar y universitaria? Tiene todo que ver. Esta realidad invita a reflexionar sobre el acceso de los niños, adolescentes y jóvenes adultos Hispanos-Latinos en los Estados Unidos a espacios de desarrollo, formación y promoción integral. De igual manera, hace un llamado directo a la Iglesia, particularmente en los ámbitos de formación escolar y superior, a ejercer un compromiso preferencial de acompañamiento y promoción de nuestra Iglesia joven de hoy. En este sentido, la pastoral escolar y universitaria, mas allá de atender a las necesidades espirituales y programas de formación de fe de los estudiantes, ejerce un papel primordial en la creación de espacios intencionales de acceso, promoción y acción participativa, donde aquello niños y jóvenes encuentren herramientas intencionales que les permitan explorar plenamente su capacidad intelectual, espiritual, social y profesional. Estos espacios son semilleros de una sociedad sedienta de discípulos misioneros que transformen.

En mi experiencia en pastoral Universitaria, espacios de liderazgo donde jóvenes Universitarios pueden explorar su fe a la luz de su contexto social y sus experiencias de vida como jóvenes Hispanos-Latinos, no solamente ha propiciado nuevos espacios de participación y liderazgo, sino que también ha transformado nuestra visión de una opción preferencial de pastoral universitaria. Después de las devastaciones que causaron los Huracanes Irma y María en el Caribe, mi institución académica en aquel entonces, St. Thomas University, recibió un grupo de estudiantes de Puerto Rico. Como parte de las iniciativas pastorales se ofreció un curso de formación en la fe. Paralelamente se ofreció el acceso de estos jóvenes a diversos programas académicos, así como asistencia de consejería y residencia temporal en el campus universitario. Al ver y escuchar la realidad de este grupo y discernir sobre la pedagogía y dinámica del curso y de esta iniciativa pastoral, se decidió abrir un espacio de participación donde los estudiantes podían reflexionar sobre sus experiencias de desplazamiento a la luz de las narrativas del evangelio. Algunos estudiantes comenzaron a participar voluntariamente en la pastoral Universitaria y sirvieron de ayuda a su propia comunidad. Esta acción pastoral fue un gran reto. Sin embargo, otros estudiantes, profesores y administradores que fueron parte de esta iniciativa y momento de gracia para nuestra comunidad, renovaron su compromiso de hacer pastoral universitaria desde una opción preferencial con y para la comunidad, y así mismo desde un espacio de acceso y acción participativa. Que en estos momentos de cambio y transición para el mundo entero, el Espíritu de Dios continúe renovando su Iglesia; una comunidad llamada a salir al encuentro con el rostro vivo de Cristo.

Claudia H. Herrera-Montero, Ph.D. es Profesora Adjunta en St. Thomas University y del Instituto Pastoral del Sureste Hispano (SEPI). Ex directora de la Pastoral Universitaria en St. Thomas University.

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