Estudios apuntan posibles obstáculos según iglesia se torna más hispana

Por Patricia Zapor, Catholic News Service

WASHINGTON — Dos informes sobre los latinos y la religión emitidos durante la primera semana de mayo pintan un cuadro de la Iglesia Católica estadounidense estando en un momento potencialmente precario con su rápido crecimiento demográfico.

Uno de los riesgos: los hispanos pronto constituirán la mayoría de la iglesia estadounidense, pero el estudio nacional de parroquias católicas con pastoral hispana sugiere que la extensión hacia esa población no se ha mantenido a la par con el crecimiento.

Otro riesgo enfatizado por un informe del centro de investigación Pew sobre los latinos y la práctica religiosa es la reducción de un 12 por ciento en solamente cuatro años en el número de latinos que se autodescriben como católicos. En el 2010 el 67 por ciento de los hispanos de Estados Unidos le dijo a Pew que era católico, mientras que en el 2013 el 55 por ciento dijo ser católico.

“Tenemos que mejorarnos como una iglesia”, dijo el autor principal de los estudios parroquiales, Hosffman Ospino, profesor auxiliar de Teología y Ministerio en Boston College, en entrevista con Catholic News Service el de 6 de mayo. Aunque él describió repetidamente los cambios demográficos como un momento emocionante, dijo que la iglesia tiene que dejar de considerar los diferentes grupos como “ellos”.

“Tenemos que aceptar nuestra diversidad”, él dijo. “La Iglesia católica tiene que empezar a considerar lo que le sucede a los latinos no como un ‘asunto Latino’, sino como algo que nos sucede a todos”.

El estudio para Pew entre 5,100 latinos, entrevistados durante el verano del 2013, encontró que aproximadamente el 24 por ciento se consideraba “ex” católicos. El mayor declive fue entre los latinos católicos nacidos en el extranjero, descendiendo por un 15 por ciento en cuatro años, y entre personas menores de 50 años, con declives del 14 y el 15 por ciento en los grupos de edades de 30 a 49 y 18 a 29 años respectivamente.

En comparación, Pew encontró aumentos netos en el número de latinos que se describen como protestantes, ascendiendo por un 8 por ciento, o “no afiliados”, aumentando por un 10 por ciento. La razón citada más frecuentemente para dejar la Iglesia Católica, especialmente entre aquellos que no están afiliados a una iglesia, fue que ellos “simplemente flotaron alejándose”.

El estudio entre parroquias católicas, realizado por la escuela de Teología y Ministerio del Boston College en colaboración con el centro de investigación aplicada al apostolado, de la Universidad Georgetown, encontró que los ofrecimientos de la pastoral hispana no se están manteniendo a la par con la tasa en que los latinos se están convirtiendo en la mayoría en la iglesia estadounidense.

Los hispanos representan el 40 por ciento de todos los católicos estadounidenses y el 55 por ciento de los católicos menores de 30 anos de edad. El informe del Boston College contó justo menos de un cuarto de las parroquias estadounidenses proveyendo a los hispanos algún tipo de ministerio, bien sea un programa organizado o Misas en español.

En entrevista sobre las implicaciones de los datos, Ospino dijo que con los hispanos representando el 55 por ciento de todos los católicos estadounidenses menores de 30 años de edad, el tiempo de tratar a los hispanos como un subgrupo ya pasó.

“Necesitamos cambiar el idioma”, él dijo. “En muchas partes del país hablar de los católicos hispanos es hablar de la mayoría de la iglesia”. Él llamó chocante que solamente un cuarto de las parroquias tengan algún tipo de ministerio hispano.

Él usó como referencia una arquidiócesis con 300,000 latinos y solamente 40 parroquias ofreciendo ministerio a los hispanos. Esto plantea la pregunta: “¿Es eso suficiente? ¿Estamos formando guetos con la gente?”, él preguntó.

Ospino dijo que detecta la suposición entre partes de la población católica, que en gran medida es blanca, que los latinos imitarán las generaciones de inmigrantes de Europa, quienes se asimilaron a la cultura católica existente.

Pero la mayoría de la población hispana estadounidense ya está varias generaciones más allá de ser “inmigrante”, señaló Ospino, y muchos vienen de familias cuyas raíces en lo que es ahora Estados Unidos es más antiguo que la frontera con México, establecida en el siglo 19.

En vez de esperar la asimilación, los católicos deberían ver el cambio hacia una iglesia mayormente hispana como “una oportunidad de ser católico en nuevas formas”, dijo Ospino, sin que ninguna cultura sea necesariamente dominante sobre las demás. “Es ingenuo pensar que una de las partes se asimilará a la otra”.

Las alternativas disponibles para las personas que no encuentran fácilmente un hogar en una parroquia católica preocupa a algunos, según notado durante un evento con Boston College como anfitrión para lanzar su estudio el 5 de mayo. La conversación se centró por un rato en torno a la observación de que hoy día hay muchas opciones para que las personas comiencen como católicos pero no se sienten bienvenidas y, según sugiere el estudio Pew, se van a otra denominación o dejan la religión por completo.

La información de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos muestra que el 15 por ciento de los 477 hombres que serán ordenados sacerdotes en Estados Unidos este año son hispanos, menos de la mitad del porcentaje de hispanos en la iglesia, aunque representa un aumento gradual durante décadas recientes.

Ospino dijo ser optimista acerca de que iglesia estadounidense se mantiene fuerte con su nueva mayoría de hispanos. Él dijo que parte de la brecha en la pastoral yace simplemente en la juventud de la población hispana.

“No veremos un aumento enorme en el número de personas en liderato durante 20 años” simplemente por razones de edad, él dijo añadiendo que ahora es el momento de invertir en recursos para entrenar la próxima generación de líderes.

Eso significa que un sentido de solidaridad es necesario, dijo Ospino, particularmente en el apoyo financiero para la población que se desarrolla, de parte de las porciones más establecidas de la iglesia.

“De mediados a finales del siglo 20 la Iglesia Católica estadounidense prosperó como una iglesia de clase media”, él dijo. Desde una iglesia principalmente inmigrante en el siglo anterior, sus miembros llegaron a tener una influencia financiera y política tan fuerte como la de la cultura protestante predominante de los siglos anteriores, dijo Ospino.

La población hispana todavía está desarrollando el nivel generalizado de educación que lleva al poder financiero y político. Eso viene, él dijo, pero mientras tanto hay dos opciones: “La comunidad más establecida extiende una mano solidaria y levanta la iglesia hispana … o esta brecha continúa creciendo, con la Iglesia católica rica y mayormente blanca encogiéndose, de hecho, podría desaparecer”.

 

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