Esperanza en El Señor — Esperando lo Inesperado

Archbishop Joseph E. Kurtz
Archbishop Joseph E. Kurtz

Acabo de escribir una nota a Alex Kupper. Tuve que elogiarlo por su maravillosa entrevista en la edición más reciente del National Catholic Register. El Sr. Kupper acaba de unirse al equipo National Football League’s Houston como jugador de la línea defensiva. En este artículo, él da testimonio a la realidad del sacrificio que ha hecho, la base de la fe que recibió de la familia y su parroquia (St. Agnes en Louisville) y la manera en que él mantuvo la fe durante sus años universitarios. Sus palabras acerca de su esposa y sus esperanzas por su familia son palabras que inspiran y yo los animo a todos a leer el artículo. Vaya a https://www.ncregister.com/daily-news/expecting-the-unexpected-in-the-nfl/.

El titular a su entrevista es lo que llamó mi atención: “Esperando lo Inesperado en la NFL”. Verdaderamente en su vida, este título bien podría adaptarse a la vida de cualquier católico auténtico que tiene la intención de vivir plenamente su llamado bautismal de Jesús.

Otro acontecimiento edificante ocurrió recientemente. En los últimos años el padre John Judie ha tenido la bondad para invitarme a celebrar Misa y predicar en las parroquias Immaculate Heart of Mary y Christ the King, y tuve la oportunidad de hacerlo este mes.

Después de la Sagrada Comunión, el coro de Immaculate Heart cantó “Praise is What I Do”. Que estimulante era el estar en Misa y escuchar que la alabanza es lo que hago, con una canción acerca de nuestro Creador. Los versos hablan de levantarse en la mañana y dar alabanza, de dar alabanza a Dios si se está contento o triste. Podía escuchar los ecos del salmista alabando a Dios por las maravillas de esta vida y Su creación.

Alabar a Dios tiene que ver con esperando lo inesperado. Lo inesperado sucede y edifica nuestros espíritus – puede ser el hermoso amanecer; la visión de un ser querido visto por nuestros ojos como la magnífica creación de Dios, precioso para contemplar; incluso la conciencia de que una terrible experiencia ha traído el amor sacrificador desde la profundidad de nuestro ser que no sabíamos que teníamos. En estas ocasiones especiales, el creyente se alza en alabanza por una gracia que se derrama.

Estos ejemplos ponen de manifiesto un enfoque radicalmente diferente a la libertad humana que uno frecuentemente encuentra en nuestro alrededor. Un verdadero entendimiento cristiano de la persona humana descubre todo como un regalo. Mi ser depende de mi Creador y mi propia vida ha de ser vivida como un regalo en alabanza a Él. Mi vocación en la vida significa el darse por completo, no un regalo a medias, sino un regalo pleno de sí mismo. Esto es capaz de suceder precisamente porque sé que mi vida no es mía sino un regalo de Dios destinado a ser dado a otros de una manera sacrificadora – como Cristo lo ha hecho por mi salvación.

Esto difiere en gran medida de la ilusión de que la persona humana no es un regalo de Dios sino que es el creador de su propio destino. Aunque, obviamente, yo no nací por mi propio poder y no viviré para siempre por mi propio poder, la presunción ilusa es que soy completamente libre de hacer lo que quiero, y esta libertad no debería tener ningún límite.

Lamentablemente, lo que parece en la superficie ser la libertad definitiva para trazar un camino en la vida para convertirse en todo lo que quiero ser nunca es finalmente exitoso. En lugar de ello una persona emerge que se encierra en sí mismo y juzga todas las cosas y las personas por la medida de lo que pueden hacer por él. Además tiende a producir una forma muy provisional, temerosa y cauta forma de vivir.

Que mejor que esperar lo inesperado en nuestras vidas de un Dios que nos creó, que nos ama y que ¡no se llevará ese amor! Que liberador es tener esa confianza
de fe. Me hace querer alabar a Dios en y a través de Jesucristo porque ¡alabar es lo que hago!

Arzobispo Joseph E. Kurtz

The Record
Written By
The Record
More from The Record
Youth Events
“CanStructure” Presentation Academy faculty and students donated 1,010 canned goods to the...
Read More
0 replies on “Esperanza en El Señor — Esperando lo Inesperado”