Esperanza en El Señor — El Mes de Respetemos la Vida

Durante tres días consecutivos de esta semana tomaré parte en oración y presentaciones. El jueves, Bellarmine University ofrecerá un servicio de oración ecuménico para celebrar el quincuagésimo aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Recordamos el Concilio del Vaticano II como un tiempo de renovación en la fe y de nueva vida en donde la Iglesia buscó acercarse más a Jesucristo regresando a sus raíces y abordando con nuevo vigor el llamado a “renovar la faz de la tierra”. La Iglesia buscaba tener un efecto en moldear la cultura y confrontar nuevos retos.

Las otras dos pláticas se relacionan tanto a las oportunidades como a los grandes retos de nuestro día al buscar moldear nuestra cultura. Ambas abren el tema para octubre que es el mes de Respetemos la Vida. Este tema llama la atención y es urgente: “La fe abre nuestros ojos a la vida humana en toda su belleza y esplendor”.

Qué bello es reflexionar en el don de la vida humana. La bendición de un niño en el vientre, lo cual buscamos promover en la Arquidiócesis, capta la belleza cuando afirmamos la dignidad del niño en el vientre y pedimos bendiciones de nuestro Señor para el niño, junto con su madre, padre y su familia. Buscamos unirnos a ellos en su alegría y expectativas como así mismo apoyarlos en sus inquietudes. La Iglesia hace lo mejor en acoger a los niños, así como Jesús lo hizo a través de su ministerio público.

Sin embargo, tristemente, enero marca lo que el paquete llama “… un aniversario vergonzoso, marcando cuarenta años de una “cultura de muerte” que comenzó cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos, en Roe vs. Wade derogó todas las leyes estatales que restringen el aborto”. La declaración continua, “…. desde la legalización del aborto, mas de 53 millones de niños han perdido sus vidas, y sus padres y familiares han sido invariablemente cambiados por siempre”.

En el libro de Deuteronomio, versículos 19 y 20 del capítulo 30 se dan instrucciones claras al pueblo de Dios: “…Yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás, tú y tus descendientes, con tal que ames al Señor, tu Dios, escuches su voz y le seas fiel…”. Este es el tema que presenté en St. Stephen Martyr el martes y en St. Patrick el miércoles. La presentación anterior, titulada “Ser testigos a la Dignidad de la Vida Humana”, fue para líderes de Comités de Respetemos la Vida a través de la Arquidiócesis y agradezco a la Sras. Sharon Schumann y Maureen Larison por preparar estos seminarios. La última presentación fue para el Comité de Respetemos la Vida de la parroquia de St. Patrick.

El paquete de Respetemos la Vida de este año, enviado a cada parroquia, contiene una gran cantidad de asuntos urgentes, incluyendo los peligros como:

  • Pornografía por internet.
  • Suicidio causado por muerte asistida por un médico.
  • Una mentalidad anticonceptiva.

Hasta los efectos positivos de:

  • Participación de jóvenes en números cada vez mayores en rallys de “Escoja la vida”. (El folleto es titulado “El llamado a la grandeza”, y cita a Timoteo 4:12 “No dejes que te critiquen por ser joven. Trata de ser el modelo de los creyentes por tu manera de hablar, tu conducta, tu caridad, tu fe y tu vida irreprochable”.)
  • El matrimonio es el santuario de la vida.
  • Esfuerzos concretos para llegar a mujeres embarazadas en necesidad junto con sus familias.

Los Knights of Columbus Hacen un Llamado a la Civilidad

De especial interés es la promesa que firmé y que recomendaría a Ud. Es una promesa de civilidad de los Knights of Columbus, quienes han lanzado una campaña por “Civilidad en América”. Ha habido mucho “abucheo” por la oposición. Personalmente lo he sentido cuando he buscado sostener y articular respeto por la vida humana y el gran don del matrimonio y la familia.

Frecuentemente en América en lugar de calma, racionalidad y, sí, de un diálogo apasionado para persuadir a otros acerca de lo que es mejor para el bien común, algunos han recurrido a caricaturas y a ataques utilizando la falacia ad hominem que buscan minimizar a la persona que habla en lugar de abordar los temas que están siendo presentados. Recuerdo al pastor Rick Warren de California hablando bien acerca de esto cuando estuvimos en el panel de la Universidad de Notre Dame del cual escribí en mi columna la vez pasada. Sus comentarios fueron algo así: “El ser civil no significa evitar los desacuerdos o ceder los principios, pero sí significa no ser alguien que siempre se opone. La civilidad no es tanto qué se dice, sino de cómo se dice”.

¡Bien dicho! Considere tomar la promesa “Civilidad en América” vaya a www.facebook.com/civilityinamerica.

Pido sus oraciones y atención a estos esfuerzos y asuntos durante el mes de octubre. Para ver los materiales en el paquete de Respetemos la Vida, revise con su parroquia o vaya a: www.usccb.org/about/pro-life-activities/respect-life-program.

ARZOBISPO JOSEPH E. KURTZ

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