Catequistas, líderes alentados a acoger ‘el lenguaje del misterio’

Joe Paprocki habló a líderes catequéticos arquidiocesanos sobre la importancia de priorizar la Misa sobre la clase.(Foto del periódico The Record por Kayla Bennett)

 

Joe Paprocki cree que, para involucrar verdaderamente a los catecúmenos, los catequistas deben usar lo que él llama un lenguaje de misterio.

El autor y consultor nacional para la formación en la fe en Loyola Press pasó dos días la semana pasada entrenando a catequistas y líderes de catequesis de la Arquidiócesis de Louisville.

La tarde del 4 de octubre, se reunió con catequistas en la iglesia St. Margaret Mary y, a la mañana siguiente, pasó tiempo con los líderes de catequesis en el Centro Maloney.

El lenguaje del misterio, dijo Paprocki, es un lenguaje eucarístico que los católicos están acostumbrados a escuchar durante la Misa.

Tenemos signos y símbolos y rituales y movimientos y gestos, tenemos todas estas diferentes formas en que nos expresamos”, explicó Paprocki. “Porque así es como Dios se nos revela, a través de signos y símbolos”.

Sin embargo, las clases de catecismo, encargadas de presentar a los recién llegados a la iglesia, pueden convertirse en pura charla sin “tocar la parte más profunda del ser humano, el corazón y el alma, solo el lenguaje del misterio”.

Líderes catequéticos de toda la arquidiócesis, comenzando por la izquierda, Theresa Watson de St. Teresa of Calcutta, Debbie Minton de la parroquia St. Athanasius y Julie Stierenat de la parroquia St. Thomas More y Our Lady of Mount Carmel, escucharon del autor y consultor nacional Joe Paprocki el 5 de octubre. (Foto del periódico The Record por Kayla Bennett)

La solución: hacer que la catequesis se parezca más a una misa que a una clase, según Paprocki.

Sugiere que los catequistas y los líderes de catequesis creen un espacio de aprendizaje que “habla de lo sagrado” e incorpore el lenguaje del misterio: música, canto, silencio, señal, símbolo, movimiento, gesto, ritual y narración.

También recordó a los catequistas su llamado único: los catequistas no son maestros de una materia, “son facilitadores de un encuentro”, dijo Paprocki.

Todo lo que hace un catequista, dijo, se reduce a transmitir las tres R, como las llama Paprocki.

“Nuestra buena nueva es un mensaje de rescate, restauración y tranquilidad”.

  • Rescatar: “Dios ha venido a rescatarnos del pecado”.
  • Restaurar: “Él nos restaurará a la plenitud de la vida”.
  • Tranquilizar: “Él nos asegura que no estamos solos”.

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