Vida en Cristo – Los signos de los tiempos

Eva Gonzalez

En este momento en que usted ha tomado el periódico para leer este artículo le sugiero que primeramente tome un momento y trate de recordar imágenes que se han quedado grabadas en usted sobre acontecimientos a nuestro alrededor, qué noticias ha escuchado, qué experiencias ha tenido últimamente en su trabajo, en su hogar, en su parroquia, qué es lo que observa, qué es lo que escucha. Ahora vuelva a la lectura.

En una de las audiencias generales del papa Juan Pablo II sobre El Espíritu y los signos de los tiempos indica “El concilio Vaticano II, con una expresión tomada del lenguaje de Jesús mismo, designa como «signos de los tiempos» los indicios significativos de la presencia y de la acción del Espíritu de Dios en la historia”.

Actualmente estamos viviendo una época de muchos cambios, es importante como indica el papa Francisco “para entender los signos de los tiempos, antes que nada es necesario el silencio: hacer silencio y observar. Y después reflexionar dentro de nosotros. Un ejemplo: ¿Por qué ha ocurrido algo? Y orar… silencio, reflexión y oración”. (ACI Prensa).

En octubre de este año apareció un artículo de The Catholic World Report titulado Decline in Hispanic Catholics a ‘direct challenge’ to the Church in the US (Disminución de hispanos católicos “un desafío directo” para la Iglesia en los Estados Unidos). Aquí se indica que en los hispanos que se identifican como católicos tuvo un descenso del 10% en la última década de 57% a 47%; aquellos no afiliados con una religión creció del 15% al 23% en ese lapso de tiempo.

¿Qué está sucediendo? Hay varios puntos que describe este artículo que son importantes de considerar, pero también, la perspectiva que quiero incluir es el de que usted realice un autoanálisis en donde reflexione cómo puede ser más que un espectador o dar el siguiente paso en la vida de la Iglesia. Es decir, tener una participación de manera que resulte en una sinergia positiva para usted, su familia y su comunidad.

En ocasiones, cuando se trata de fe simplemente se adopta una actitud pasiva, conformista, desinteresada o se trata de justificar para no sentirse que hay culpa utilizando hechos que realmente no son convincentes. ¿Por qué ha de ser así? El tener una relación con Dios día a día es lo que da la energía para seguir adelante, de buscar la manera de brincar los obstáculos, de animarse uno mismo en la jornada diaria, de ver por aquellos que también tienen necesidades, de escuchar, de ser pacientes y animar a quienes aún no comprenden que no se puede tener una vida plena sin Dios.

Los signos de los tiempos nos indican que hay una gran necesidad de Dios en nuestro entorno. Las familias, los jóvenes y el desarrollo de liderazgo resaltan entre las prioridades. Por supuesto, sin descuidar muchas otras áreas que son vitales como el cuidado del medio ambiente.

Aunque la esperanza prevalezca, recordemos que Dios nos dio el regalo de la libertad, cada uno de nosotros escoge el camino a seguir. Mientras tanto, es un hecho de que el tiempo corre, el compromiso está en cada uno de nosotros en el aquí y ahora, en la concientización y en el tomar acción.

¿Cree usted que los porcentajes indicados en el artículo se puedan revertir? Si así es, entonces manos a la obra! No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. El tiempo apremia.

Eva Gonzalez es la directora del ministerio hispano de la Arquidiócesis de Louisville.

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