Un diplomático del Vaticano hace un llamado ante las Naciones Unidas para asegurar que las mujeres ‘no se queden atrás’

Por Catholic News Service

NACIONES UNIDAS (CNS) — El observador permanente del Vaticano ante las Naciones Unidas les hizo un llamado a todas las naciones para que se asegure que las mujeres y niñas que viven en lugares o circunstancias peligrosas “no se queden atrás ” en momentos en los que el mundo se afana por establecer la siguiente tanda de desarrollo sostenible para el año 2030.

“Esas mujeres no solamente deben de ser beneficiarias, sino, antes que todo, se les debe de dar fuerza para que logren llegar a ser agentes de su propio desarrollo e importantes conductoras de desarrollo sostenible”, dijo el arzobispo Bernardito Auza ante la Comisión de Estado de la Mujer de las Naciones Unidas, el 18 de marzo.

No se le debe negar a ninguna mujer o niña la educación y un adecuado cuidado de salud, dijo el arzobispo Auza.

La Iglesia Católica y su amplia red mundial de escuelas, clínicas, hospitales y casas para ancianos y personas con necesidades especiales, permanece comprometida en la promoción de una educación de calidad y en la dispensa del cuidado de salud para mujeres y niñas, especialmente en países en vías de desarrollo y zonas de conflicto, dijo.

Además, dijo el arzobispo, muchas mujeres y niñas continúan experimentando violencia, incluyendo violaciones como arma en conflictos armados, tráfico para explotación sexual, abortos forzados, matrimonios forzados y conversiones forzadas a otra fe; e hizo un llamado para que se le ponga fin a todo eso.

Y haciendo alusión al papel que las mujeres desempeñan en la diplomacia, en la redacción de estatutos, en mediaciones y en misiones de paz, el arzobispo Auza dijo que esos esfuerzos “deben de traducirse en acciones para dejar libres las habilidades y capacidad de las mujeres para que se imponga el orden sobre el caos, el sentido de comunidad sobre las divisiones y la paz sobre los conflictos”.

Y no se debe de olvidar a las mujeres de edad avanzada, considerando que el mundo se enfoca más sobre productividad económica y se abandonan más y más los valores de la familia, dijo el arzobispo. Y exhortó para que en lugar de ignorar a las personas de edad avanzada y dejarlas que se sientan no deseadas, se deben de dar los pasos correspondientes para ayudarlas a que se sientan acogidas y se pueda aprovechar su productividad por medio de la sabiduría que le pueden ofrecer a la sociedad.

Las mujeres experimentan también discriminación cuando se trata de la maternidad, dijo, e hizo un llamado para que se reconozca ampliamente el valioso papel que las madres tienen en el cuidado y educación de las futuras generaciones.

“Mi delegación desea aprovechar esta ocasión para expresar nuestra gratitud y aprecio por todas las mujeres que han educado a generaciones de hijas e hijos responsables”, dijo el arzobispo Auza.

El diplomático del Vaticano expresó también su preocupación por la práctica del aborto en el mundo y la fertilización “in vitro” (en laboratorios) junto con el diagnóstico genético de preimplante usado para eliminar selectivamente a niñas; práctica que lleva a una disparidad no natural en el número de bebés que nacen del género femenino y del género masculino. Y dijo que hay estudios que prueban que “hay un déficit (falta) mundial de más de 160 millones de niñas en comparación de varones”.

“El darles fuerza a las mujeres significa el crear las condiciones necesarias para que florezcan con aceptación total y de acuerdo con su genio natural de mujer, y en armonioso complemento con los dones de los varones”, concluyó el arzobispo Auza. “El darles fuerza a las mujeres y a las niñas le ayudará enormemente a la comunidad mundial para que no se deje atrás a nadie; y el darles fuerza a ellas nos dará a todos nosotros fuerza también”.

– – –

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *