Testigos del Amor de Dios — Cuidado de la creación

Ricardo Simmonds

Este artículo es parte de una serie enfocada en diferentes áreas ministeriales. Los artículos son presentados bajo la perspectiva del proceso del V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina.

El V Encuentro nos invita a ser discípulos misioneros y guardianes de la creación. La relación entre el discipulado y el cuidado de la creación se desvela en la misma palabra ‘encuentro’.

En un reciente tweet para la Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación, el Papa Francisco nos dice “que la creación, red de la vida, lugar de encuentro con el Señor y entre nosotros, es «la red social de Dios»”. La creación es el hábitat de encuentro con Dios y los demás, el espacio en el cual podemos vivir nuestro llamado al amor. Mientras las redes sociales ofrecen atractivas oportunidades para la comunicación, los posts y mensajes de Facebook y Twitter tienen sus limitaciones en cuanto a su capacidad de generar un auténtico encuentro entre personas.

El Señor Jesús nos invita a una intima relación con Él y con los demás. Usando una imagen del mundo creado – la vid y los sarmientos – Jesús nos dice: “Permanezcan en mí, y yo en ustedes” (Jn 15:4). Esta intimidad y unidad es posible por medio del encuentro que permite a Dios habitar en el corazón de los hombres y mujeres.

El Papa Francisco propone la creación como un medio privilegiado para el encuentro. La belleza de una cascada, el silencio de las montañas, la profundidad del océano y el espectáculo de un atardecer nos ayudan a abrirnos a la presencia de los demás. Pero no basta ver la creación por televisión o YouTube, aunque la comunicación digital tenga sus beneficios; la presencia física es fundamental para el encuentro.

Es importante recordar que la estructura misma de la fe, y de la realidad del mundo creado, están hechos de materialidad. Los sacramentos y sacramentales, por los cuales recibimos la gracia de Dios, son comunicados por medio del agua, oleos, cenizas, palabras proclamadas, vino y pan. La creación y la materia están saturadas de gracia. Por lo tanto, no nos debe sorprender el mandado de Dios a proteger el mundo creado.

Como nos alerta la encíclica Laudato Si’, los seres humanos tienen la responsabilidad de cultivar y cuidar (Gn 2:15) la naturaleza. Nuestro descuido lleva a la destrucción de las creaturas y pone en riesgo nuestra propia existencia. Por lo tanto, debemos buscar una “conversión ecológica”, recordando que “un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (LS 49).

Sobre este llamado a la conversión ecológica, pienso que los católicos hispanos tienen una especial contribución a ofrecer a la Iglesia en Estados Unidos, un ‘don’ que corre por las venas de los fieles latinoamericanos: “la capacidad de expresar la fe en un lenguaje total que supera los racionalismos (canto, imágenes, gesto, color, danza); la Fe situada en el tiempo (fiestas) y en lugares (santuarios y templos)” (454). Este pasaje de los Obispos Latinoamericanos en Puebla habla de la piedad popular, y nos recuerda la estrecha relación de la fe con la expresión popular y la materialidad de la creación.

Cuando celebramos a la Virgen de Guadalupe, por ejemplo, nos vienen memorias encarnadas en tiempos y lugares llenos de olores, colores, sonidos, sabores y gestos. Pensemos en el frio característico de las mañanitas de diciembre, los bailes y cantos de vísperas, el sabor de mole y café con leche, así como las imágenes de la tilma y sus flores invernales. La fe se hace vida por medio de un “lenguaje total” que incorpora la creación, es bello, alegre y, como Cristo, ‘atrae todos a si’”.

La belleza y atracción de la creación es el tema de un reciente discurso del Obispo Jorge Rodríguez dirigido a Creatio — un grupo Católico que promueve el cuidado de la creación — donde enfatizaba que la “Naturaleza y el Cosmos son grandes evangelizadores”. Participando de experiencias en la creación como retiros, caminatas, acampamentos, peregrinaciones y otras actividades con nuestras parroquias, diócesis o grupos como Creatio, nos exponemos al encuentro con Dios: ¡el cosmos nos espera para este gran encuentro!

Ricardo Simmonds es consultor de política ambiental en la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos y fundador de Creatio.

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