Tenemos Curiosidad — ¿Qué opina la Iglesia católica acerca de los tatuajes?

Father David G. Sánchez

Cada día al salir a la calle nos encontramos con familiares, amigos y desconocidos con tatuajes. Muchas veces llegamos a nuestras conclusiones y juzgamos sus apariencias a través de nuestro aprendizaje cultural, que muchas veces no tiene un contexto teológico.

No fue hasta unos años atrás cuando alguien vino a mi oficina y preguntó qué tenía que decir la Madre Iglesia sobre los tatuajes. Esta persona quería hacerse un tatuaje para su cumpleaños número 80 y este tatuaje era algo especial. El tatuaje sería un verso de un himno para su funeral. En mis años como sacerdote nunca había tenido la pregunta directamente dirigida a mi, aun cuando la habíamos discutido en mis clases de Teología Moral.

En el año 2018 el Santo Padre, Papa Francisco, dirigiéndose a un grupo de jóvenes en el Vaticano dijo: – “No tengan miedo sobre los tatuajes, aunque en algunos casos son exagerados, ellos también pueden ser un símbolo de fe.” Claramente nuestra fe católica nunca se ha declarado en contra de los tatuajes. En principio, la Iglesia no se opone a los tatuajes, porque no hay mal intrínseco en ellos.

De dónde viene pues este malentendido sobre los tatuajes. Escuchamos muchos grupos ortodoxos en la iglesia que la biblia dice en Levíticos 19, que no debemos marcar nuestro cuerpo. Pero este pasaje de la escritura no habla de tatuajes. Las mayorías de traducciones se han referido a sajaduras, cortes, marcas, rasguños y otras palabras. Para entender este pasaje bíblico tenemos que estudiar el contexto cuando se escribe. La referencia mayor de este pasaje está en las leyes ceremoniales de los judios y no en las leyes morales de la época. Nuestro cuerpo como templo de Dios debe estar siempre consagrado a Dios. Si marcamos nuestro cuerpo con los nombres de nuestros muertos y hacemos de ellos ídolos, entonces no respondemos como creyentes a nuestro principios y valores de nuestra fe.

Si solo leemos este pasaje de Levíticos 19 en la escritura y nos olvidamos de Apocalipsis 19, donde dice que el Señor tendrá este nombre escrito en sus vestiduras y en su muslo: Rey de Reyes y Señor de Señores. Como podemos visualizar tu y yo que el Señor tiene un tatuaje con su nombre en su muslo y está escrito así también en las escrituras. Recuerden siempre el contexto del pasaje bíblico y no juzgamos literalmente.

Ahora que entendemos que la Madre Iglesia no tiene ninguna postura en contra de los tatuajes, porque no hay un mal objetivamente moral en ellos. De igual forma la Teología Moral de la Iglesia plantea el mismo entendimiento con las perforaciones en el cuerpo, los maquillajes y las cirugías de belleza.
Al escoger un tatuaje debemos de tener en cuenta varios principios morales en la selección del diseño. Como por ejemplo, en los últimos años grupos católicos de Egipto, que han sido perseguidos en su país, se han hecho un tatuaje de una cruz copta en su muñeca como símbolo de fe eterna. Es por eso importante primero considerar la dignidad de nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo.

Por lo tanto, si alguna vez decides hacerte un tatuaje no debemos escoger diseños en contra de nuestros valores cristianos o denigratorios contra ti o los demás. Debemos tomar tiempo en discernir el diseño y el artista, pues este diseño será permanente. No debemos escoger temas inmorales o con sexualidad explícita y mucho menos temas en contra de nuestra Fe.

Nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo debe siempre reflejar nuestra dignidad como seres humanos para la gloria de Dios. Un tatuaje puede ser un símbolo de fe. Está en nuestra conciencia siempre agradar a Dios.

El padre David G. Sánchez es párroco de las parroquias Annunciation en Shelbyville y St. John Chrysostom en Eminence, Ky.

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