Esperanza En El Señor — Ser un buen prójimo y ciudadano por medio de la oración, aprendizaje y tomando acción durante la Quincena por la Libertad

Arzobispo Joseph E. Kurtz

La Quincena por la Libertad comienza hoy, 21 de junio, y concluye el 4 de julio.

La grandeza de nuestra nación emerge cuando personas de fe actúan como buenos prójimos y ciudadanos en el contexto de su fe entre su Iglesias y mas allá de ellas. “La Quincena por la Libertad” nos provee una oportunidad para reflexionar más profundamente de cómo vivir nuestra fe al buscar ser buenos prójimos y ciudadanos.

Los católicos son conocidos por ser buenos prójimos. Por más de dos décadas, fui privilegiado al servir en Catholic Charities en la diócesis de Allentown. Durante ese tiempo tuve muchas oportunidades enriquecedoras de trabajar con los fieles católicos y personas de otra fe en el servicio de las necesidades de aquellos a quien Jesucristo llamó el más pequeño de nuestros hermanos.

Al llevar a cabo este servicio, estuve consiente de dos prioridades. La primera es servir a todas las personas. Nunca preguntamos por el certificado de bautismo antes de servir pero lo hacemos con la convicción de que servimos a otros no porque son católicos, sino porque nosotros lo somos. La segunda prioridad es de que al no proselitar, siempre actuamos de una manera que es consistente con nuestra fe. Esperamos ser capaces de actuar con integridad así como también con aquellos a quien servimos. De hecho, nuestra integridad fiel y consistencia se ha convertido en un sello distintivo de Catholic Charities, y es una fuente de seguridad para muchos.

Tristemente, esta quincena de oración, estudio y acción se lleva a cabo este año porque esas prioridades están siendo desafiadas y amenazadas. Una elección incorrecta de servir virtualmente solamente a católicos (con algunas excepciones) o servir a todos— pero de una manera que viola nuestra conciencia católica— está siendo incluida en regulaciones gubernamentales que rigen los planes de salud y que pueden volverse un precedente para otros asuntos en el futuro.

Al no poder predecir el futuro, el rumbo actual es claro. En el pasado, he instado a todos los católicos de estar bien informados y bien formados en lo que a conciencia se refiere. Los materiales en El Record, en nuestra red arquidiocesana y en sus boletines parroquiales están preparados para ayudar en esta tarea. En todos los casos, hay un enlace a un sitio web que le proporcionará mas información a mayor profundidad, y yo aprecio su voluntad a enfocarse en su conocimiento y formación, especialmente durante este período de la quincena.

Otras prioridades durante este período incluyen la oración y la acción. Oraciones bien escritas se encuentran disponibles para reflexiones personales así como para oraciones comunales en liturgias. Al aclararse las acciones, continuaremos llevándole la palabra. En este momento, el mandato HHS está siendo retado por una serie de demandas. Si la acción ejecutiva o medidas legislativas se tornan posibilidades realistas, se los haremos saber. Una manera rápida para que Uds. estén informados es a través de nuestra página web arquidiocesana y a través de la red de defensa de ciudadanía fiel de la Catholic Conference of Kentucky. Es sencillo unirse yendo a https://capwiz.com/ccky/mlm/signup/.

Además somos buenos ciudadanos. Así como el ser buenos prójimos requiere compromiso más allá del escalón de entrada de nuestra Iglesia, es aun más vital de que ejerzamos buena ciudadanía en un contexto más amplio. He escrito anteriormente acerca de la estrechez amenazadora de nuestra libertad religiosa como la única libertad de culto, definida como un asunto completamente privado que se lleva a cabo por una hora en domingo o cuando una comunidad ofrece culto. La buena ciudadanía sin embargo, necesita la riqueza que nuestra fe puede llevar a todas las áreas de la vida, y en la Iglesia católica nos beneficiamos de una ciudadanía fiel de ética bien desarrollada y enseñanza social católica. Para mayor información acerca de ambas, visite www.usccb.org.

Al ejercer la ciudadanía fiel, nuestra Iglesia no es partidaria. La enseñanza de la Iglesia no cae dentro de las categorías de un partido político u otro, pero nos llama a formar nuestras conciencias acerca de los asuntos vitales del día. Mientras que algunos al votar solamente consideran lo que pueda beneficiar o dañarlos económicamente o personalmente, el buen ciudadano católico ve más allá del propio interés por el bien común. Se necesita algo de claridad de pensamiento y oración para descubrir el bien común, y las Sagradas Escrituras y la enseñanza de la Iglesia proveen una buena base para dicha formación.

Algunos han dicho que para aquellos que ven la vida como una manera únicamente superficial de interés propio sin un compromiso a la aventura de descubrir el plan de Dios, resulta en una libertad inmadura, la cual desaloja los derechos de las obligaciones. Los derechos se vuelven atribuciones independientemente de sus efectos en otros. El pensamiento moral y social católico, que identifica derechos extraños fluyendo de nuestra propia naturaleza, reconoce además que muchos derechos fluyen de nuestros deberes.

Ya que recientemente acaba de pasar el Día del Padre, esta relación es un tema excelente para reflexión. Un padre no posee a sus hijos o tiene derechos de evadir responsabilidades. Más bien, Dios lo ha bendecido con el privilegio y el deber de ser un padre. Debido a sus serias responsabilidades, él tiene el derecho de acoger bien su vocación, y la sociedad tiene la responsabilidad de encontrar maneras de apoyar sus esfuerzos. Este pequeño pero importante ejemplo es una de muchas maneras en donde un buen católico ejerce el deber de un buen ciudadano quien busca que su fe tenga influencia en su peregrinar en donde nosotros como nación nos embarcamos para encontrar y apoyar el bien común.

Sea un buen prójimo. Sea un buen ciudadano. ¡Apoye la Quincena por la Libertad!

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