Esperanza en El Señor —Los santos de Dios de cada día

Archbishop Kurtz

Archbishop Kurtz

Me gusta el Día de todos los Santos. Además de los santos famosos que todos conocemos, el 1 de noviembre es el tiempo para todos los héroes anónimos- personas que ustedes y yo conocemos que tienen un aura de santidad – a menudo personas muy humildemente fieles que pasan desapercibidas por el mundo.

Al continuar escuchando ecos del Concilio Vaticano II, ciertamente la llamada universal a la santidad es clave. En respuesta a nuestro llamado bautismal, deberíamos decir que todos somos llamados a ser santos – santos que Dios ha creado para que lo seamos. Recientemente envié por tweet un poster del beato Juan Pablo II el 22 de octubre, día de su fiesta. El título incluía una cita de él: “Sé lo que eres”. Ese es un santo: uno que totalmente es quien Dios ha creado”.

También me gustaba Halloween. Ahora, desde que vivo en la rectoría de la Catedral no me toca ver a niños pasar vestidos en sus disfraces yendo de casa en casa. Lo recuerdo bien en Knoxsville y Pensilvania. Tantos niños venían con aquel entusiasmo. Lo que realmente disfrutaba eran aquellos días cuando los niños venían a las escuelas católicas vestidos de sus santos favoritos. Honestamente, no recuerdo haciéndolo cuando era niño, pero era una costumbre en las parroquias en donde serví. Muchos olvidan que la vigilia de Todos los Santos o All Hallows Day es All Hallows Eve o Halloween.

Recuerdo una encuesta de hace algún tiempo en la que niños de la escuela categorizaban la profesión que mas admiraban. Sorpresivamente, “santo” estaba en la lista, pero tristemente finalizaba siendo el penúltimo. La nueva evangelización nos llama a restablecer la conciencia de los santos al elevar testigos de Cristo, por ejemplo, personas que humilde y fielmente viven sus vidas de una manera ejemplar – héroes- para todos nosotros. Es un déficit en nuestra cultura de que los héroes no son tan visibles como en el pasado. Creo que es la naturaleza humana buscar imperfecciones y puntos ciegos en líderes, pero nuestra época parece ser buena en ello. Recientemente, leí otro libro escrito por Eric Metaxas titulado, 7 Men and the Secret of Their Greatness en donde él busca restaurar el arte perdido de promover héroes. Era una lectura fácil con un capítulo para cada héroe. George Washington estaba allí así como Jackie Robinson. También estuve encantado de que Metaxas, una persona no católica, incluyó un capítulo del beato Juan
Pablo II.

Tener héroes o santos cada día involucra retos hacia todos de ser lo mejor de sí. En lo que se ha vuelto estándar para el mes de septiembre, disfruté como de 11 reuniones con sacerdotes y líderes – ambos a dar cuentas por este año pasado en la Arquidiócesis y de inspirar el entusiasmo por el Catholic Services Appeal. Mi parte favorita es la sesión de pregunta y respuesta cuando invariablemente las personas comienzan a hacer sus preguntas con: “¿Saben qué es lo que la Iglesia debería hacer?” Bromeando, respondo por la manera en que me están viendo, percibo que lo que quieren decir es: “¿Saben qué es lo que el Arzobispo debería de hacer?” Nos reímos, pero la fiesta de Todos los Santos deja claro que la iniciativa de Jesucristo y Su Iglesia es acerca de cada uno de nosotros y de todos nosotros. Somos llamados a ser santos que Dios creó para que lo seamos y de tomar la iniciativa de hacer nuestra Iglesia y el mundo un lugar mejor.

El 16 de noviembre viajaré a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México para tomar parte en una peregrinación especial y encuentro para promover la misión intercontinental de la nueva evangelización. Alentados por el papa Francisco, se reunirán representantes de Norte y Sudamérica para hacer un balance sobre el progreso que se ha realizado para fortificar los esfuerzos para “salir” y anunciar las buenas nuevas de Jesucristo al mundo. Es la continuación de la quinta reunión del CELAM (Conferencia Episcopal de Latinoamérica), en donde en el 2008 nos reunimos en la Basílica de Nuestra Señora Aparecida en Brasil y en donde se propuso una misión continental llamando a discípulos y misioneros. El papa Francisco en su servicio como arzobispo de Buenos Aires fue un gran participante en la reunión del 2008.

El día del cierre, 19 de noviembre, representaré a la USCCB en el panel de discusión para resumir en 20 minutos los esfuerzos de la evangelización a través de los Estados Unidos. Al hacerlo, oremos para que la Solemnidad de Todos los Santos nos permita pedir a los santos que intercedan por nosotros al juntos buscar ser los santos que somos llamados a ser y a invitar a otros a hacer lo mismo. Esa es la nueva evangelización. Santos de Dios, ¡vengan en nuestra ayuda!

Arzobispo Joseph E. Kurtz

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