
Por Courtney Mares, OSV News
DUALA, Camerún (OSV News) — El Papa León XIV celebró una Misa para más de 120.000 personas en la ciudad más grande de Camerún el 17 de abril, instando a los “hijos amados de la tierra de África” a compartir el amor de Dios alimentando a los hambrientos y ofreciendo el alimento espiritual del “pan de vida”.
Debido a la gran afluencia de público, la Misa se celebró en un estacionamiento junto al Estadio Japoma de Duala bajo un calor de 32 grados centígrados (90 grados Fahrenheit). Los católicos entre la multitud dijeron a OSV News que habían pasado la noche al aire libre para asegurarse un lugar para la Misa.
Remerit Ngwe, de 28 años, esperó 16 horas al aire libre durante la noche para la Misa Papal. “Desde ayer a las 7 de la tarde dormimos aquí sobre las piedras esperando al Papa”, dijo a OSV News. “Estamos muy felices de haber visto por fin al Papa, el Papa León, una experiencia única en la vida. ¡Viva el Papa!”
Hablando tanto en francés como en inglés durante su homilía, el Papa León comenzó con una pregunta impactante a la congregación camerunesa: “¿Dónde está Dios ante el hambre de la gente?”
Para responder, recurrió al Evangelio de Juan y a su relato de la multiplicación de los panes y los peces.
“Un grave problema se resuelve bendiciendo la poca comida que hay y repartiéndola entre todos los que tienen hambre”, dijo el Papa León en francés.
“Hay pan para todos si se lo toma no con una mano que acapara, sino con una mano que da”, subrayó.
Según el Programa Mundial de Alimentos, 2,9 millones de personas en Camerún se enfrentan a la inseguridad alimentaria y necesitan asistencia humanitaria, y alrededor del 23% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.
El Papa dijo que el milagro de la multiplicación de los panes y los peces revela a un Dios que viene “a servir con amor, no a dominar”.
“No nos hace ver solamente cómo Dios alimenta a la humanidad con el pan de vida, sino también cómo nosotros podemos llevar este alimento a todos los hombres y mujeres que, como nosotros, tienen hambre de paz, de libertad y de justicia. Cada gesto de solidaridad y perdón, cada iniciativa de bien es un bocado de pan para la humanidad necesitada de cuidados”, dijo.
“Y, sin embargo, esto no es suficiente. Al alimento que nutre el cuerpo hay que unir, con igual caridad, el alimento del alma, que nutre nuestra conciencia, que nos sostiene en la hora oscura del miedo, en medio de las tinieblas del sufrimiento”, enfatizó.
El Papa León dijo que este alimento espiritual es “es Cristo, que siempre nutre en abundancia a su Iglesia y nos fortalece en el camino con su Cuerpo”.
“Hermanas y hermanos, la Eucaristía que estamos celebrando se convierte, por tanto, en fuente de una fe renovada, porque Jesús está presente entre nosotros”.
“Esta misma mesa se convierte en anuncio de esperanza en las pruebas de la historia y en las injusticias que vemos a nuestro alrededor”, añadió.
El mensaje del Papa resonó entre los cameruneses presentes en la multitud. Ngwe dijo: “Ser cristiana católica te permite participar en la Eucaristía, que es la celebración más elevada”.
Dijo que le encanta la “unidad” de la Iglesia Católica: “Cuando veo Camerún, cuando veo Roma, cuando veo Estados Unidos, practicamos el mismo… cristianismo. Ese es el orgullo de ser cristiano católico”.
Camerún alberga a más de 8 millones de católicos, casi el 30% de la población, y la Iglesia a menudo sirve de puente para superar las divisiones lingüísticas y políticas.
En una entrevista con OSV News, el padre Gabriel Abega Owona, de la Diócesis de Sangmélima, describió la misión de la Iglesia en el país.
Como sacerdote, dijo, “nuestro desafío diario consiste en nutrir la fe en un contexto de pobreza material, pero de inmensa riqueza espiritual”.
“Ser sacerdote aquí significa ser padre, trabajador social y mediador. Mi experiencia se define por rostros: jóvenes que buscan trabajo y dignidad, familias que rezan por la paz y la alegría explosiva de la liturgia dominical –que dura horas y sirve como un verdadero anticipo del paraíso”.
“En Camerún, la Iglesia no es una institución que se sitúa ‘al lado’ de la sociedad, sino más bien su corazón palpitante, especialmente en aquellas zonas a las que el Estado tiene dificultades para llegar. La Iglesia gestiona cerca de 1.000 escuelas primarias y cientos de centros de salud. De hecho, en muchos pueblos, el único médico o maestro disponible es el que proporciona la misión católica”, explicó el padre Abega Owona.
Añadió que la Iglesia Católica en Camerún “sirve de puente entre las culturas francófona y anglófona” y se esfuerza “por traducir el Evangelio en acciones concretas para el desarrollo humano”.
Pasando al inglés durante parte de su homilía, el Papa instó a los católicos de Camerún a ser “entre los primeros a ser rostros y manos que llevan al prójimo el pan de la vida; alimento de sabiduría y de liberación de todo aquello que no nos nutre, sino que confunde nuestros buenos deseos y nos roba la dignidad”.
El Papa voló 160 millas desde Yaundé hasta Duala el viernes por la mañana para asistir a la Misa, durante la cual saludó a la entusiasta multitud desde el papamóvil.
Tras la Misa, el Papa León realizará una visita privada al Hospital Católico de San Pablo en Duala antes de regresar en avión a la capital de Camerún por la tarde, donde se reunirá con estudiantes universitarios y profesores en la Universidad Católica de África Central, en Yaundé.
