
Por Junno Arocho Esteves, OSV News
(OSV News) — El Papa León XIV ha proclamado un año jubilar especial que coincide con el 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís.
La Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, un tribunal del Vaticano que se ocupa de asuntos de conciencia, emitió un decreto publicado por los frailes franciscanos el 10 de enero, en el que se declara un año de celebración en honor al Poverello, o el Pequeño Pobre.
Según el decreto, el Papa León ha establecido que, desde el 10 de enero, tras la clausura del Año Santo de la Iglesia, hasta el 10 de enero de 2027, se proclame un Año especial de San Francisco, en el que cada cristiano, “siguiendo el ejemplo del santo de Asís se convierta en modelo de santidad de vida y testigos constantes de la paz”.
Teniendo en cuenta las anteriores celebraciones jubilares relacionadas con las obras de San Francisco de Asís, como las conmemoraciones del octavo centenario del primer belén (también llamado pesebre o nacimiento), así como su composición del “Cántico de las criaturas” y la recepción de los estigmas, el decreto afirma que “el año 2026 marcará la culminación y conclusión de todas las celebraciones anteriores”.
En su decreto, la Penitenciaría Apostólica también anunció que se concederán indulgencias plenarias a los católicos “en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio”.
La indulgencia se concederá a quienes participen en una peregrinación a “cualquier iglesia conventual franciscana, o lugar de culto en cualquier parte del mundo dedicado a San Francisco o relacionado con él por cualquier motivo”, según se indica.
Los enfermos, los ancianos, y quienes los cuidan, así como todos los que no puedan salir de sus hogares también pueden obtener una indulgencia plenaria, “siempre que se desprendan de cualquier pecado” y tengan la intención de cumplir lo antes posible “las tres condiciones habituales”, “si se unen espiritualmente a las celebraciones jubilares del Año de San Francisco, ofreciendo al Dios misericordioso sus oraciones, los dolores o los sufrimientos de su vida”.
En un comunicado en el que se anunciaba la promulgación del decreto, los frailes franciscanos invitaron a los católicos a participar en las celebraciones jubilares y expresaron su esperanza de que el ejemplo de San Francisco de Asís inspirara a los participantes “a vivir con auténtica caridad cristiana hacia el prójimo y con sinceros anhelos de concordia y paz entre los pueblos”.
Que este año Franciscano “sea para cada uno de nosotros una ocasión providencial de santificación y de testimonio evangélico en el mundo contemporáneo, para gloria de Dios y bien de toda la Iglesia”, se lee en el comunicado.
En una carta del 10 de enero dirigida a los ministros generales de la Conferencia de la Familia Franciscana, el Papa León dijo que el mensaje de paz de San Francisco era más necesario que nunca.
“En esta época, marcada por tantas guerras que parecen interminables, por divisiones internas y sociales que crean desconfianza y miedo, él sigue hablando. No porque ofrezca soluciones técnicas, sino porque su vida indica la fuente auténtica de la paz”, escribió el Papa.
Esa paz, añadió el Papa, “no se limita a las relaciones entre los seres humanos, sino que abarca toda la creación”, sino que se extiende a “toda la familia de la Creación”.
“Esta intuición resuena con especial urgencia en nuestro tiempo, cuando la casa común está amenazada y gime bajo la explotación”, escribió. “La paz con Dios, la paz entre los seres humanos y con la Creación son dimensiones inseparables de una única llamada a la reconciliación universal”.
El Papa León concluyó su carta con una oración a San Francisco, pidiendo la intercesión del santo para que nos conceda “el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras”.
“En este tiempo afligido por conflictos y divisiones, intercede para que lleguemos a ser artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo”, escribió el Papa.
La carta del Papa fue leída durante una celebración el 10 de enero que marcó el inicio del Año Jubilar Franciscano en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, que alberga la Capilla del Tránsito, que marca el lugar donde murió San Francisco.
El arzobispo Domenico Sorrentino de Asís, que estuvo presente en la ceremonia, dijo que el inicio de la celebración del centenario fue “una explosión de verdadera alegría” que brota del corazón y “del compromiso de cada uno de nosotros por redescubrir a Francisco en todas sus dimensiones”.
“El deseo que tengo para todos y para toda la Iglesia es redescubrir a este santo nuestro, redescubrir a Jesús, única fuente de alegría y paz”, dijo el obispo.
Entre los eventos notables que tendrán lugar en Asís durante el Año Jubilar Franciscano se encuentra la primera exposición pública del cuerpo de San Francisco.
En octubre, la Basílica de San Francisco anunció que el Papa León había concedido permiso para exponer el cuerpo del santo del 22 de febrero al 26 de marzo.
Según el sitio web de la basílica dedicado a este acontecimiento histórico, hasta diciembre se habían inscrito unos 250.000 peregrinos para venerar los restos de San Francisco.
El abrumador número de personas que acudirán a la exposición pública, según la basílica, es un testimonio de “la universalidad del mensaje del santo de Asís y el atractivo atemporal de su figura”.
Se ha creado un sistema de reserva en línea gratuito pero obligatorio en el sitio web del centenario, disponible en italiano y en inglés.
