Esperanza en El Señor — Un modelo de servicio

By Archbishop Joseph E. Kurtz

El papa Francisco ha tocado la imaginación católica al lavar y besar humildemente los pies de aquellos a quien sirve. “Así como lo he hecho yo, ustedes deben hacerlo”, Jesús instruye a sus apóstoles la tarde antes de morir. Estas palabras forman el tema del Jueves Santo y da forma al profundo misterio de la Sagrada Eucaristía.

Pienso en Jesús yendo de discípulo en discípulo al ir lavando los pies y me pregunto cuáles fueron sus pensamientos. Puedo imaginarlo mirando amorosamente a cada uno, viendo a la persona por quien ganaría la salvación. C.S. Lewis es famoso por decir que la humildad no es pensar menos de nosotros, sino pensar en nosotros menos. Seguramente, Jesús estaba pensando en cada persona a quien estaba sirviendo.

Nuestro primer instinto puede ser de ver el lavado de pies como un simple hecho a ser repetido, que sí lo es. Pero en su libro “Jesus of Nazareth”, el Papa Emérito Benedicto XVI amplía este instinto inicial y ve el lavado de los pies como una profunda anticipación del ultimátum de la kénosis de Cristo: el vaciamiento de su divinidad en la cruz por nuestra salvación. Quizás Jesús estaba imaginando la sombra de la cruz en que murió, ya que solo una hora después de la cena oró: “Padre, si es tu voluntad aparta de mí este cáliz; pero que no se haga mi voluntad sino la tuya”.        

La “Última Cena y la Cruz se iluminan mutuamente”, declara enfáticamente el padre Robert Imbelli en “Rekindling the Christic Imagination”. Así que mi humilde parte esta Semana Santa es expandir mi imaginación, para acompañar a Jesús a su cruz en mi vida para que la Sagrada Eucaristía, dada como un regalo esta bendita tarde, pueda fluir dentro de mí.

El previo ensayo es de “Give Us This Day”, 2 de abril, 2015, Liturgical Press, reimpreso con permiso.

El artículo anterior es muy oportuno a la luz del Jueves Santo, dentro de una semana. Que bendición es que hace dos semanas el 25 de marzo, ordené a cinco hombres como diáconos con la esperanza de que sean ordenados sacerdotes la próxima primavera. Los diáconos están llamados a servir, y quizás el ícono mas indicativo de ese servicio es la imagen de Jesús lavando los pies de sus discípulos la tarde antes de que muriera.

Que nuestros diáconos y todos nosotros llamados a servir por medio de nuestro bautismo, escuchemos las poderosas palabras de Jesús, que dijo después de haber completado el humilde acto de lavar los pies de Sus discípulos: “Les he dado ejemplo a seguir, así como lo he hecho yo por ustedes, así ustedes lo harán”.

Unámonos entrando juntos al misterio de la Semana Santa con esta oración.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

IMPORTANT! To be able to proceed, you need to solve the following simple math (so we know that you are a human) :-)

What is 12 + 14 ?
Please leave these two fields as-is: