Esperanza en El Señor — Mi amigo, el obispo Choby

Archbishop Joseph E. Kurtz

Archbishop Joseph E. Kurtz

“Tú eres sacerdote por siempre a semejanza de Melquisedec”. Hebreos 5:6

Melquisedec era ese sacerdote misterioso que aparece primero en el capítulo 14 de Génesis, cuando él trae el pan y el vino y bendice a Abram. Él es de nuevo recordado en la descripción del Salmo 110 del Mesías victorioso que sería llamado como sumo sacerdote, no porque haya nacido en la tribu de Leví sino como llamado por Dios a ofrecer sacrificios y mediar entre Dios y el pueblo. El autor del Libro de los Hebreos en el Nuevo Testamento toma este tema exaltando a Jesús como el sumo sacerdote por siempre. Cada vez que nos reunimos en la Sagrada Eucaristía para el ofrecimiento del pan y el vino que se convierten en el Cuerpo y Sangre de Jesús, recordamos al misterioso sacerdote de la paz, Melquisedec. 

El pasaje de Hebreos fue la segunda lectura en la Misa funeral del obispo David Choby, el onceavo Obispo de Nashville. Cuán apropiado fue porque mi amigo, +David Choby, era un sacerdote de pies a cabeza. En Hebreos se habla de que nadie toma este honor de sumo sacerdote bajo su propia iniciativa sino hasta haber sido llamado por Dios. Este llamado a imitar a Jesucristo, inclusive en medio de la debilidad y de ofrecer sacrificio para servir con paciencia y buscar un camino de santidad era la vida del obispo Choby.

Cuando yo fui ordenado, a menudo escucharía la expresión “un sacerdote de sacerdotes”. Usualmente se refería a un sacerdote que siempre estaba allí para dar apoyo a sus hermanos sacerdotes. Era el sacerdote que siempre estaba en aniversarios de jubileos para apoyar a un hermano sacerdote o en el hospital para visitar a un sacerdote que estaba enfermo o tomar responsabilidad pastoral cuando el sacerdote no podía. Más aún, este “sacerdote de sacerdotes” tendía a disfrutar de la compañía de otros sacerdotes y buscaba ser reconfortado así como él levantaba sus ánimos. Estas fueron las cualidades que yo vi ejemplificadas en los 18 años durante el cual llamé al obispo Choby amigo. Nuestra amistad realmente comenzó cuando él fue elegido administrador diocesano de Nashville en el 2004 y designado Obispo catorce meses después. Después de su ordenación él se convirtió en un “obispo de obispos”.

Cuatro veces al año nosotros los Obispos de la Provincia de Louisville (las 7 diócesis de Kentucky y Tennessee) nos reunimos para juntas provinciales, que en su mayor parte toman la forma de grupos de apoyo. (¡Doy crédito al arzobispo Thomas Kelly por iniciar este maravilloso formato hace unos 35 años!) De todos los Obispos, +David Choby era el más fiel en su participación – siempre disfrutando, dando ánimos a los demás y siempre con historias e ingenio, experiencias y sabiduría para ayudar e inspirar.

El Obispo Choby tenía solamente 70 años cuando murió a principios de este mes en la víspera del Domingo de Pentecostés. Al término de su vida, después de haber pasado más de cuatro meses en el hospital y en rehabilitación y después de al menos tres operaciones, él permaneció como ese “obispo de obispos”. Hablamos por teléfono el día anterior a que falleciera. Al final, él dijo que esperaba estar presente en la reunión de agosto de los Obispos de la Provincia pero que no estaría en la reunión nacional de los Obispos de los Estados Unidos en Indianápolis a mediados de junio. Cuando le pregunté si él tenía algún mensaje que llevara a mis hermanos obispos, rápidamente él dijo, “Oh sí. Por favor dile a esos Obispos que me conocen de mi agradecimiento por sus oraciones y de mi saludo, amistad y amor”.

Traté de recordar por qué su Misa funeral fue tan conmovedora para mi emocionalmente, de por qué lo extrañaré más que a la mayoría que ya han partido antes que yo. Era su genuina capacidad de ser amigo. Cuando estábamos juntos, nunca perdió la oportunidad de preguntar cómo estaba y era usualmente específico en una pregunta u otra. Y después él pausaba para escuchar mi respuesta. Él sabía cómo hacer amigos y cómo mantenerlos.

Su Misa de entierro no fue en Cathedral of the Incarnation sino en el Centro Pastoral Diocesano recientemente dedicado con su nuevo santuario remodelado, el Sagrado Corazón, que tiene una capacidad para 3,000 personas y que se usa principalmente para Misas para los fieles latinos en la Diócesis de Nashville. La Iglesia estaba llena de fieles que querían al Obispo que bien entablaba amistades. Qué oportuno que nos reuniremos en la Santa Eucaristía, donde el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y Sangre de Jesús, en las manos del sacerdote fiel en la línea de ese misterioso sacerdote de la paz, Melquisedec. Obispo David Choby, que descanses en paz eterna.

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